Como solucionar problemas de luz en la fotografía de Retratos

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Como solucionar problemas de luz- en la fotografía de Retratos

¿Cómo Solucionar Problemas de Luz en Fotografía de Retrato?

Los retratos siempre me han parecido algo engañosos y decepcionantes. Básicamente porque parecen mucho más fáciles de lo que realmente son, porque los tenemos a mano, porque perseguimos a nuestros hijos, sobrinos, parejas, madres y amigos para que nos hagan de modelos y de todos ellos algún incauto cae y nos deja practicar. Porque no tenemos ni que salir de casa, ni necesitamos grandes medios para hacerlos. Pero la verdad es que, una vez los observamos, solemos tener resultados bastante decepcionantes, o por lo menos no tan buenos como nos gustaría. Nos sobra el fondo, o nos falta el instante preciso, pero sobre todo, nos falta la magia de una buena iluminación. Porque la iluminación en fotografía lo es todo, y en retratos  lo es todo x2.

Si bien es cierto que para ser un experto de iluminación en retratos necesitarás muchos artilugios, algunas horas de lectura atenta, y unas cuantas horas de práctica, para mejorar exponencialmente tus imágenes bastará con unos pocos trucos básicos que harán que tus retratos dejen de ser del montón para merecerse por lo menos un rincón en la pared de tu salón. ¿Los Vemos?

Aprender a medir correctamente

Igual que un corredor de fórmula 1 tiene conocimientos extensos sobre mecánica, o cinética, y que el conocer el motor de su coche a la perfección le ayuda en su carrera, a un fotógrafo le ayuda conocer los todo aquello que influye en la calidad final de la imagen. Con eso no me refiero a conocer cada tuerca que conforma tu cámara, pero sí el comportamiento de los elementos que nos ayudan en el proceso fotográfico; desde el sensor, al objetivo, al flash o al fotómetro.

¿Qué es el fotómetro o exposímetro?

El fotómetro es el encargado de medir la luz de la escena y decirte si necesitas más o menos luz dependiendo del punto en el que expongas. Fotómetros los hay de dos tipos, el que tienesincorporado dentro de tu cámara que se caracteriza por ser un fotómetro de luz reflejada, y el fotómetro externo de mano que normalmente tiene la posibilidad tanto de usarse en modo de luz reflejada como en modo de luz incidente.

  • Fotómetro de luz incidente: Explicado de forma muy sencilla, la luz incidente es la luz REAL que hay en la escena, independientemente de en qué se refleje ésta. Los fotómetros externos o de mano, suelen utilizarse en este modo de medición, aunque suelen tener también la posibilidad de trabajar en modo de luz reflejada.
  • Fotómetro de luz reflejada: Es el que está integrado en el cuerpo de tu cámara y se caracteriza por medir la luz que “emana” del objeto o persona que estás retratando. Hasta aquí bien, sólo que además, está programado para medir la luz reflejada como si el objeto fuera de un tono gris medio.Esto significa que el fotómetro de luz reflejada te irá bien cuando la escena se acerque a un tono de reflectancia de este gris, pero no por ejemplo cuando esta sea demasiado oscura o demasiado clara (nieve, casas blancas, etcétera). Estas situaciones son las que engañan al fotómetro y nos dan valores de exposición incorrectos.

Si lo tuyo es el retrato, siento decirte que tendrás que hacerte con un fotómetro de  ;-), ya que es el que nos da unos valores más correctos de exposición, puesto que no se deja influenciar por los colores de la escena que podría llevarnos a lecturas engañosas y por tanto a exposiciones incorrectas. Recuerda que hay tonos que  reflejan muchísima más luz que otros, y que por ejemplo, el vestido o el fondo de tu protagonista, puede llevar a confundir al fotómetro y hacerle pensar que hay mucha más o menos luz de la que en realidad hay.

Tipos de medición

A pesar de que ya hemos comentado que los fotómetros de luz incidente son los que nos proporcionan unos valores de medición más correctos, lo cierto es que los fotómetros integrados son los que poseemos el común de los mortales, y aunque no son perfectos, conociéndolos podemos trabajar perfectamente con ellos. Normalmente, los fotómetros integrados tienen varios modos de medición que conviene conocer puesto que proporcionan lecturas de la escena muy diferentes unos de otros:

  • Puntual: Realiza la medición en la zona concreta del sensor que previamente le indiquemos. Es una forma de medición muy precisa pero también con mucho margen de error puesto que no contempla el resto de la escena; simplemente el punto indicado.
  • Ponderada al centro: Realiza la medición en el centro del encuadre principalmente, pero tiene en cuenta los valores de exposición de la zona cercana al mismo para darnos los valores de exposición.
  • Matricial: Es la más utilizada, y suele funcionar bien en la mayoría de casos, a menos que la escena tenga luces muy complicadas. A grandes rasgos, la medición matricial tiene en cuenta diferentes puntos en la escena para crear una “media” entre las diferentes luces.

Aprende a conocer los diferentes tipos de luz

Luz natural

La luz natural es la más agradecida, sobre todo si te animas a practicar tus retratos en las horas del día conocidas como “Cálidas” (las horas del amanecer y del atardecer), donde los rayos del sol están aún bajos, proporcionan una luz difusa de tonos anaranjados, suaves, e inciden de forma lateral en el retratado. Son instantes preciosos para practicar tus retratos, probar ligeros contraluces, jugar con el brillo de la escena, y la suavidad de la luz, y para inspirar ternura y belleza.

Por el contrario, las peores horas del día para retratar suelen ser las horas centrales, donde las luces son más duras y crean sombras muy marcadas en el rostro y un fuerte contraste. En estos casos es interesante ayudarse de reflectores, difusores y/o algún toque de flash. Si nada de lo anterior te es posible, entonces es buena opción guarecerse bajo un árbol (es decir, buscar una buena sombra al aire libre 😉 )

Ah, y si te pirra la luz natural pero estás en un interior, acércate a una ventana. Si la luz que entra es demasiado dura, puedes montarte un difusor con una simple cortina de color claro que deje pasar algo de luz.

Luz artificial o cómo perderle el miedo al flash

El uso del flash indiscriminadamente es uno de los errores más habituales cuando empezamos a interesarnos por la fotografía y esa maquinita llamada cámara nos domina y decide por nosotros por completo 😉 . Es entonces cuando el flash va “saltando” aparentemente de forma aleatoria, nos arruina las fotos, y acabamos prácticamente odiándolo. Bien, esa fase es normal. Pero hay que superarla y darle otra oportunidad, porque el flash es tan esencial en fotografía de retrato, como tu modelo.

  • Flash: Lo mejor es hacerse con un flash externo que te permita regular la intensidad y ladirección del destello. Al rebotar la luz del flash en superfícies blancas como techos o telas claras, creas un efecto difusor en la iluminación del retratado. Se suele aconsejar no orientarlo de frente sino a derecha o izquierda de tu modelo, y algo por encima de él.

El flash te servirá para obtener una iluminación homogénea del rostro eliminando sombras indeseadas, o crear efectos artísticos como un elevado contraste (desde arriba del sujeto o desde detrás), una luz difusa y suave, etcétera.

  • Reflectores: Sirven para suavizar la luz y rellenar sombras. Puedes utilizarlos para rebotar el flash o luces duras. Puedes comprarlos en dorado (cálido), plata o blanco, pero un simple techo, una cartulina blanca, etcétera también pueden valerte.
  • Difusores: Suavizan la luz dura del flash.
  • Beauty Dish
  • Ventanas de luz: Imitan una ventana de luz natural, de ahí el nombre. Su luz es suave y difusa.

 

 

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